DOMINGO II de PASCUA.
DÍA DE LA DIVINA MISERICORDIA

La Misericordia de Dios, no es de un día, es PERMANENTE; pero Jesús quiso señalar un día que fuese especialmente nombrada, y recordada, contemplando a Dios en su propia imagen, bendiciendo, y mostrando su corazón, manantial de amor y perdón que no se seca.
En este domingo tan especial, donde se desborda la Misericordia de Dios Padre, nos regala jabón y agua para que lavemos nuestro sucio.
Él, no gana nada con esto, la ganancia, es toda nuestra; pero son muchos los que prefieren quedarse con su sucio, a quedar limpiecitos.
Un buen baño en la fuente de la Misericordia, enjabonados por Jesús, es volver a vivir,
es quedar nuevos.
No perdamos tiempo, invitemos a todos a acudir a la fuente y a bañarse en ella, confiando siempre en Jesús. Bendito seas mi Dios y mi Señor que en tu gran Misericordia nos enseñas a recordarla en un día especial; y nos permitas repetir constantemente: “JESÚS EN TI CONFÍO”
ES DIFICIL
Es muy difícil, no repetir los temas tantas veces dichos, pero hay que hacerlo, según sea necesarios. Es parte de la misma vida que sigue su curso, siempre igual y siempre diferente, es ley inexorable. Cada día nacen nuevas personas que nada conocen de lo antes dicho, que necesitan oírlo en el lenguaje de su tiempo.
En los tiempos que corren, el mundo entero esta convulsionado; llegándose a los extremos que lo feo lo están haciendo parecer bonito; eso es noticia que corre y entretiene, y hace pensar erróneamente que eso es lo que existe y no es así, porque el mundo está llano de cosas bellas que nadie publica, de personas extraordinarias que Dios si ve, y por eso el mundo sigue su caminar a pesar de todo lo malo que pretende hundirlo. Dios es bueno, sin límite, y es justo
Cuando hay una catástrofe, mueren justos y pecadores, es verdad, pero los inocentes, los justos que mueren, se van con Él al Cielo, a la Luz, a su Casa.
Esa es la diferencia, su amor los toma junto a Él.
¿Qué más se puede desear?
De todas estas cosas que se piensan debemos tomar conciencia de las prioridades indispensables y de las que creemos prioridades indispensables, sin que en realidad lo sean. Hay que vivir lo mejor que se pueda, donde nos toque vivir.
Hay que buscar el lado bueno, para no enfermarse de “estrés” enfermedad altamente dañina, y hasta mortal, que cunde por doquier.
Ama a Dios con toda tu verdad, tu entrega y tu intensidad, y deja que Él haga lo demás.
DÍA DEL AMOR MISERICORDIOSO DE DIOS
En este día, Día del Amor Misericordioso, nuestra actitud para con Dios debe ser como la del niño que se pasó todo el día jugando con tierra y manoseando todo, se ensució de pie a cabeza, y así sucio corre a los brazos de su madre y se refugia en ellos
La madre lo abraza, pero corre a bañarlo, a enjabonarlo bien, para arrancar tanto sucio.
Ya limpio, sonríe feliz.
En este día, del Amor Misericordioso de Dios, recordemos que Dios nos pide ser como niños, que por muy sucios que estemos, pero amándolo nos abracemos a Él, con la confianza de que por su amor y gracia nos limpiará, aunque tenga que restregarnos muy duramente para arrancar lo que este muy fuertemente arraigado.
Aquí nos detenemos:
Primero: el niño sucio, lleno de tierra, abraza a su mamá; fíjense que él no se puso a pensar que estaba sucio, para acercarse y abrazarla
Segundo, sigue a su madre a bañarse y deja que ella lo limpie, enjabonándolo bien.
Tercero, limpio se siente contento.
Dios conoce todo de cada uno de nosotros.
Él no mira la cantidad de nuestros pecados; acerquémonos a Él con amor y confianza. Él mira la pureza del corazón, si de verdad, nos duele haberlo ofendido, y si deseamos enmendarnos, y arrepentidos cambiar.
Confiar en la Misericordia del Señor, cambia la vida, porque la llena de confianza y de esperanza. Seamos el niño que confía y ama. Hagamos caso a todo lo que nos enseña Jesús.
Para tener presente
La humildad embellece.
La soberbia afea.
“Es mejor un pecador humilde, que un santurrón soberbio”
Son dichos comunes que nos llevan a pensar muy seriamente estas verdades.
De ahí que: “la humildad simulada, es soberbia refinada”
Nada es más hermoso que ser auténticos a los ojos de Dios, que ve en lo escondido.
Cuando nos aferramos a nuestros esquemas mentales, viene la cerrazón que produce divisiones y violencias
Son muy abundantes las reuniones de larga duración, pero de ninguna oración, donde por lo general no se llega a nada, sólo al placer de oírse.
Pocas palabras, más acción, pidiendo la ayuda de Dios para poder resolver, eso es actuar con sensatez.
Oír hablar largo, fastidia, cansa, no se oye. Si tienes que hablar, hazlo “concentrado, caliente, corto” para que cale hondo en quien lo oiga. Lo más importante: que lo que prediques lo creas, lo sientas, y lo desees compartir.
RECORDEMOS que JESÚS está VIVO, y es compañía permanente
Roguemos al Espíritu Santo nos de una fe viva y fuerte que nos permita vivir el Misterio de la Resurrección, proclamándolo con valentía a todo vacilante, y a todo equivocado para que lleguen a conocerlo y conociéndolo lo amen.
Adoremos al Padre en su Hijo Jesucristo resucitado todo amor junto a Él que vive en nosotros.
VIDA NUEVA
Vida Nueva, es la que se comienza a vivir después de la resurrección de Cristo de entre los muertos.
Vida nueva que se vive en la esperanza, de vivir para siempre junto a Dios.
El sufrimiento de Cristo, su intenso dolor de amor, nos regaló la vida al morir, derrotando a la muerte resucitando para siempre.
Vida nueva que comienza, amándolo en la fe, creyendo en su Palabra, siguiendo sus pasos hasta que se termine nuestro caminar y lleguemos al encuentro: alma-Dios. Felicidad sin fin.
Renacidos
Somos un pueblo renacido en la fuente Bautismal, que cree en Cristo Resucitado, sin haberlo visto, ni oído.
Somos Iglesia, Comunidad, Rebaño del Señor, edificada, sobre el cimiento de los Apóstoles; sostenida y protegida por el Espíritu Santo, que Dios Padre ama, y protege, Dios Hijo alimenta y limpia, Dios Espíritu Santo, vigila, santifica. Somos los bautizados, los renacidos, los sellados con el fuego del Espíritu Santo; pero a pesar de tan ALTA DISTINCIÓN, el desconocimiento es grande.
Muchos son los que nada saben de las enseñanzas de su Iglesia, ni de lo que ella es.
Unos porque no se lo han dicho, otros porque no les interesa saberlo; muchos porque se van hacia otras sectas y creencias o ídolos falsos, y algunos que proclaman que no creen en Dios.
Lo más triste es que fueron bautizados y que recibieron el sello imborrable que nada ni nadie les puede quitar; lo crean, o no lo crean.
Es bueno saber
Es bueno saber que hay una belleza inigualable en nuestra Religión Cristiana Católica, y es:
el amor incondicional de Dios para buenos y malos, sin distingos de nada.
Dios Hijo Jesucristo, derramó su sangre en la Cruz, por la salvación de todos.
En la persona esta escoger su salvación.
Dios ama, no castiga. En nuestra escogencia esta nuestro final: CON Dios, o SIN Dios.
Dios nos ofrece su amor, quiere tenernos junto a El, y por eso nos pide conversión.
Son muchos los grandes pecadores que han ofendido terriblemente a Dios, que verdaderamente arrepentidos, enmendados, y tomados de la mano de Dios, se han convertido en verdaderos SANTOS.
Amemos a Dios, tengamos confianza en su misericordia, y dejemos que Él nos guíe.
Hay que tener siempre presente que: SANTO, BUENO, SABIO, sólo es DIOS.
No dejes que por ignorar lo tuyo, te vayas con lo de otros que nada saben de lo tuyo, y te instruyan mal.
A veces la ignorancia se viste de sabelotodo, y habla con prepotencia.
Hay que tener cuidado de no herir, pero tampoco de dejarse embaucar.
La Iglesia reúne las enseñanzas de Jesús, su Palabra, conócela, para que no te engañen los que detestan a su Iglesia.
De todas las Iglesias, la nuestra es la ÚNICA fundada por JESÚS, enseñada a sus Apóstoles y mandados a predicarla, es su Palabra, que es Palabra de Dios Padre.
Filotea
