
Corregir a otro es una acción de “alto riesgo” y puede convertirse en tu peor pesadilla, por eso es más fácil quedarse callado y no meterse en problemas, pero tristemente eso te puede convertir en cómplice del pecado. Si Jesús manda a corregir a los hermanos, es porque es algo muy importante, aunque no sea nada fácil. A casi nadie le gusta que lo corrijan, pero hay maravillosas excepciones, como aquellas que cuentan los biógrafos de Santo Domingo de Guzmán, que corregía con tanta delicadeza y caridad, que sus frailes salían felices de ser corregidos por él. Era experto en la corrección fraterna, precisamente porque su espíritu era compasivo, Santo Domingo nunca renuncia a la verdad, pero sabe decirla a tiempo para conseguir el mayor fruto con el menor sufrimiento ajeno.
Jesús nos da la solución cuando nos faltan fuerzas: “Donde dos o más se reúnen en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos”. Solos no podemos, pero si nos unimos y buscamos la ayuda de Dios, todo es posible. Reconocemos nuestras limitaciones y no somos ilusos cuando queremos luchar por cambiar situaciones de pecado, podemos lograrlo cuando nos unimos en oración, cuando no perdemos tiempo y energía criticando y juzgando, cuando nos mantenemos alerta para defender la fe y la vida y tantas cosas que el mundo debe corregir.
Reunirse en el nombre de Dios para celebrar y compartir la fe, no es lo mismo que vivir en solitario, sin que nadie me moleste, a mi gusto y estilo, porque la fe se fortalece dándola y se enriquece con el testimonio de todos. Recuerda que Jesús nos enseñó a rezar diciendo: “Padre NUESTRO”, no padre mío… Cada vez que vamos a Misa, Dios se hace presente en la comunidad, pero es necesario reconocer nuestras fallas, corregirlas y pedir perdón. La Eucaristía es la presencia Viva y Real de Cristo que se da y alimenta a cada uno en particular, para vivir como familia de Dios. No se trata de ser millones de cristianos, Dios no suma likes, Él quiere hijos unidos y reunidos en su nombre, católicos comprometidos, dispuestos a arriesgarse por la Verdad.
Ina OP

