Instrumento de transfiguración

Jesús se deja ver como Dios.
Un adelanto de cielo para que no dudemos cuando vayamos al Calvario.
Un regalo para los amigos, que nada nos desvíe de la Meta.


La cuaresma quiere transfigurarnos, que se note que somos cristianos,
que brille la fe y hable la misericordia.
Transfiguración, conversión.

Para hacernos más humanos, más parecidos a Jesús.
Sólo transfigurados por el amor, mostraremos a Cristo.
Esa es la tarea de la conversión: que el que nos vea, vea a Cristo.

Para convertirnos hay que escuchar a Jesús y fortalecernos con el poder de la oración.
El Rosario es instrumento de transfiguración. Ayuda, sencilla y eficiente. Ejercicio del alma, para amar mejor.


Hay que dejar espacio para que Dios actúe.
En cada misterio del Rosario escuchamos la Palabra de Dios.
Cada Sagrario es un Tabor. Dios se muestra por la Fe al que le busca.


Experiencia de fe, adelanto de cielo .
Transfigurarnos es hacernos más humanos, más parecidos a Jesús.
¡Escúchenlo! dice Dios Padre en el Tabor.
Hagan lo que Él les diga dice María.


Hay que bajar de la nube de la comodidad y ejercitar las manos para compartir, los ojos para ver a Cristo en el necesitado y los labios para sonreír.


Transfiguración, conversión. Para hacernos más humanos, más parecidos a Jesús.
Dios nos garantiza el éxito si asumimos el reto, porque después de la cruz viene la resurrección.


Vivir esta cuaresma en cristiano es trabajar por la paz.

Canción: Instrumento de transfiguración – Ina O.P. @predicomics

Deja un comentario