
Rezar el Rosario es refugiarse en el Corazón de Jesús y en el corazón de María.
Cuando estamos cansados y agobiados, oramos para estar con Él.
En la alegría o en el dolor, en los momentos de luz y gloria,
de la mano de María que intercede por nosotros.
Rosario de María, misterio de Amor.
Amor que se encarna, Amor de cruz, de llagas y de espinas,
Amor que se entrega, Amor que se queda como alimento de Vida eterna.
Es el Corazón de Cristo, manso y humilde.
Se muestra en cada misterio,
de la mano de María que es quien mejor le conoce.
Virgen del Rosario, Madre del Amor, ruega por nosotros,
para que nuestro corazón se transforme hasta parecerse al Corazón de Jesús.
Que cada Misterio nos enseñe a confiar y no temer,
a descubrir la alegría de saber que Dios nos ama.
El Corazón de Jesús y el Corazón de María se funden en el rosario
para que vivamos alegres en la Esperanza
dando sentido a nuestra vida que sólo tiene su plenitud en el Amor.
Rezar el Rosario es refugiarse en el Corazón de Jesús y en el Corazón de María.
Canción: Corazón del Rosario – Ina OP
