
1º Misterio doloroso – La oración de Jesús en el Huerto de los Olivos
“Padre, si quieres, aparta de mi este cáliz, pero no se haga mi voluntad sino la tuya”
Esta es la gran prueba del valor que tiene el sufrimiento para alcanzar un bien más alto. Dios se
pudo ahorrar toda la Pasión y redimirnos de otra manera. Jesús aun sabiendo todo lo que iba a
pasar, cumple la voluntad de su Padre. Este misterio es la gran escuela del Abandono en Dios que se fortalece en la entrega confiada, en la intimidad de la oración suplicante.
Es la prueba del sentido que tiene todo nuestro esfuerzo, sacrificios y sufrimientos unidos al de
Cristo. Hacer la voluntad de Dios nos cuesta “sudar sangre” pero logra el bien más alto en nuestra vida.
2º Misterio Doloroso – Los azotes que recibió Jesús atado a la columna
¿Por qué me pegas?
Jesús amarrado como un delincuente, recibe burlas, salivazos, y es golpeado sin piedad. ¿Me
pegas porque digo la Verdad, me das latigazos porque quieres descargar tu rabia, tus
frustraciones, tus complejos o porque no tienes el valor de ser justo? ¿Me golpeas porque estoy
amarrado y no puedo defenderme?
Cuántas veces golpeamos con nuestras palabras o nuestras acciones hirientes. Cuántas veces
denunciamos la injusticia pero no somos capaces de ser justos.
3º Misterio Doloroso – La coronación de espinas
“Yo soy Rey” “Mi reino no es de este mundo”
A Cristo, Rey del Universo le ponen una corona de espinas, le hunden todo el pecado del mundo y le cubren con una capa de vergüenza. Jesús lo asume con humildad y paciencia, el Rey que vino a servir, todo lo soporta por nosotros para que reinemos con El.
Los defectos personales, los vicios y gran cantidad de atractivos falsos del mundo a veces se
convierten en feroces reyes que nos dominan y nos apartan de la Verdad. Sólo se puede servir
desde la humildad de nuestras limitaciones dejando que Dios actúe en nosotros.
4º Misterio doloroso – Jesús con la cruz a cuestas
El silencio de Dios se escucha. Jesús que es La Palabra, no habla, carga la cruz y con la visión
borrosa por la sangre y el sudor mira la humanidad desdibujada por el pecado. La miseria
humana ante los ojos de Dios.
Jesús sigue cargando la cruz en el silencio de tantos inocentes que esperan un Cirineo que les
ayude. Dios nos mira y nos pide que escuchemos esas voces que gritan sin sonido y a veces están tan cerca de nosotros pero tristemente se nos han vuelto casi invisibles.
5º Misterio Doloroso – La crucifixión y muerte de Nuestro Señor Jesucristo
“Padre perdónalos, porque no saben lo que hacen”
Jesús no puede dejar de amarnos, por eso no se baja de la cruz. Lo destrozaron los golpes de
nuestros pecados y aun así “Nos amó hasta el extremo” porque no vino a condenar sino a salvar.
Conociendo la miseria humana juzga con misericordia y espera la conversión del pecador hasta el último instante. Amor misericordioso que perdona y levanta hasta la vida eterna.
El reto del cristiano es vivir la religión del amor “Perdónanos nuestras ofensas como también
nosotros perdonamos a los que nos ofenden”.
Ina O.P.
